14 de abril de 2010

El ser humano es mucho más que la suma de sangre, huesos y vísceras. De la misma forma, cada fragmento de verdad en si misma es una mentira, por eso la acumulación de hechos científicos sin integración no nos protege de la ignorancia.

En la medida que interrelacionemos un mayor número de fragmentos, nos acercaremos más a la verdad, aunque ésta como absoluta sea imposible de obtener

Creo que el trabajo de un buen investigador o un buen especialista debe basarse en la mas amplia  interrelación de conocimientos en muchas disciplinas  con la finalidad de evitar que sus hallazgos  objetivos –clínicos o experimentales- sean dejados como piezas sueltas de un rompecabezas, sin contexto universal y faltos de significado

Dr. Fuad Lechin.

Soñar con el Cambio: Neuroplasticidad

22 de mayo de 2011

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Cambio… enfrentarlo, depende de la óptica de cada uno, de la fuerza y el coraje, y de las neuronas, en última instancia.

Todos los días nos topamos con eventos que requieren poner en juego múltiples recursos en nuestro interior. Nuestra respuesta se da gracias a la conexión de circuitos neuronales específicos que son puestos en marcha dia a dia. En la medida que los activemos, se fortalecen, y aquellos que no son desencadenados por nuestra decisión finalmente perecen.

El cerebro puede cambiar, la forma como tomamos estos eventos, la óptica como los percibimos puede modificarse, el temor al fracaso puede ser vencido,  gracias al avance de la neurofarmacologia, gracias a la plasticidad neuronal y a la neurogénesis.

Al nacer contamos con una información que caracteriza nuestro comportamiento, los circuitos y la forma como se conectan van desarrollando cada vez más nuestro sistema nervioso, y van representando nuestra interacción con el medio circundante. Es una comunicación entre las neuronas que va ocurriendo a diario, se va generando un patrón de respuesta, así como quien aprende a manejar un carro sincrónico y después de un mes ya pisa el clutch y cambia la velocidad sin pensar en ello, así, respondemos, conformamos nuestra actitud frente a la vida, automáticamente. Quizás alguno responde temerosamente a los eventos novedosos, con taquicardia y sudoración fría, con temor a que algo amenazante lesione su integridad física.  La continua puesta en marcha de aquellos circuitos en los que la monotonía y el temor prevalecen conduce a la degeneración de las otras neuronas encargadas de mantenernos neuronalmente  activos y plenos.

Cuántas oportunidades puede dejar de tomar un joven saludable por temor al fracaso, por no querer enfrentar el riesgo? buscar la novedad puede representar el camino a la felicidad y el temor a no tomarlo representar su desgracia real. Cuántas veces las personas se niegan a tomar medicamentos? tolerando una vida a medias, llenos de achaques y frustraciones? Por no tomar un fármaco??? o es que acaso temen despertar?

Asocio el cambio con la vida, con la evolución, con el reto, con la superación. Tomar una desición puede representar salir de la tumba y actuar en consonancia con el  ritmo de nuestra respiración, con el latido de nuestro corazón, con la sangre que fluye en nuestro interior, con la energía vital que nos invade y que en oportunidades dejamos escapar. Cambiar el patrón de respuesta, enfrentar en vez de huir, luchar en vez de rendirse, vencer los miedos, es posible.

Se aprende a soñar y a no hacerlo, aprendemos a conformarnos y a soltar, desistimos por suponer equivocadamente que no podemos hacer lo que deseamos. Creemos que no tenemos fuerzas, creemos que no podemos, pensamos, que no contamos con lo que se requiere, que no estamos hechos para desplegar una grandiosidad que está oculta en el alma, y que sólo está saboteada por el propio funcionamiento de nuestros circuitos neuronales.

Joanna Evans F.

Un Cuerpo Exhausto

9 de mayo de 2011

07 Answer

Cuantas veces demandamos de nuestro cuerpo más de lo que somos capaces de devolver o recuperar. Mala alimentación, pocas horas de descanso, horas seguidas de estudio y trabajo, asimilando desagradables vivencias, afrontando el anárquico tráfico capitalino, todo esto constituye una agresión hacia nuestro ser. Repetidamente esto conlleva a que un día no dispongamos en nuestro sistema nervioso siquiera de lo que se requiere para un descanso profundo, no podemos detener la compulsión, la agresión, sube el azúcar, el colesterol, la tensión arterial,  a donde conlleva esto? Creo que todos conocemos la respuesta….

En la medida que uno se adentra en el conocimiento del funcionamiento de nuestro maravilloso cuerpo, encontramos que realmente está preparado para responder a cualquier eventualidad, somos perfectos, tenemos todo, el problema es que no fuimos creados para que nuestro sistema nervioso simpático estuviera activado las veinticuatro horas del día, es imperativo recuperar la normalidad para evitar consecuencias mayores y la forma más efectiva para devolverla es mediante el uso de la Neurofarmacología. Muchas veces las personas se niegan a tomar medicamentos, absurda conducta, no cónsona con lo avanzado de la ciencia y las posibilidades que ella nos brinda, ningún tratamiento focalizado en un solo sistema puede contrarrestar las consecuencias de una disfunción generalizada, que el paciente va reportando por segmentos dependiendo de la especialidad del profesional de la salud que vaya participando en su infructuoso trayecto hacia el alivio.

Nuestra época actual nos ha regalado el mayor de los agresores, el stress, pero también el mejor de los combatientes, la Neurofarmacología. Se requiere esfuerzo y estudio para comprenderla, pero bien vale la pena mantenerse actualizado, para contar con una herramienta invaluable, preventiva y curativa de los estragos del stress.

Vivimos, y mientras esto acontece ni nos imaginamos en todo lo que nuestro cuerpo debe hacer para mantenerse a tono, para responder a lo que diariamente enfrentamos, estudio, trabajo, parejas, hijos, violencia… exigimos y no damos, nos gastamos sin pensar en recuperarnos , ni el viaje más placentero puede en oportunidades devolvernos lo perdido. Todo el equilibrio de nuestro cuerpo está en peligro  si no cuidamos el funcionamiento de nuestro sistema nervioso, centro de operaciones, control de todo el organismo.

Diariamente, percibo en mis pacientes los efectos del stress, la demanda que le imponen muchas veces mis pacientes a su agitada vida los hace vivir sin pensar realmente en lo dañino de la persistencia de este patrón, haciéndome desistir de la implementación de un costoso tratamiento en sus bocas por pensar en las consecuencias negativas que puedo generarle, sé que la más esmerada de las cirugías de implante puede fracasar, entiendo que imponer un tratamiento de ortodoncia a un cuerpo en estas condiciones también puede conducirlo al insomnio y a la generación de un trastorno de ansiedad, y ahora sé que todo lo que refleje mi paciente en su rostro es importante, que debo permitir que cierre su boca y oir atenta lo que exponga, antes de programar mi trabajo como odontólogo

Insomnio, múltiples dolores, irritabilidad, bruxismo, apnea del sueño, colesterol, azúcar, etc  son el reflejo de la extinción. No concibo mi actual ejercicio profesional sin la incorporación de la Neurofarmacologia a mis tratamientos, puesto que mi entrenamiento a nivel profesional me permite crear y modificar la boca de mi paciente, implantes, ortodoncia, estética funcionando en conjunto para un logro espectacular, siempre y cuando el cuerpo en el que implemente todos estos cambios tenga como responder a la adaptación que se requiere para permitir que mi trabajo sea aceptado. Los dientes no son uñas que se adornan esmeradamente, son importantes centros transmisores de información, basta tan solo evocar todo lo que somos capaces de percibir en ella.

Cualquier tratamiento odontológico requiere la participación y la respuesta del sistema nervioso, absolutamente todo, desde la reconstrucción más pequeña hasta la generación de la aceptación y la calma que debe tener el paciente en el sillón odontológico durante la realización del tratamiento. Sé hoy en dia, gracias a lo que he estudiado en el área de Neurofarmacología, que mi paciente no estará en calma, no tolerará el mejor de los tratamientos, que puede llamarme al otro día para decirme que le quite todo lo que esmeradamente le puse, que puede quebrar el fruto de mi esfuerzo debido a la generación de habitos paranormales como el bruxismo, que puede desencadenar alteraciones que lo pueden conducir a la disfunción de todo su organismo, sé  que puedo dañarlo en vez de mejorarlo, desequilibrarlo porque ya su mecanismo de adaptación ha sido puesto al límite… porque nuestro sistema nervioso así como el resto de nuestro organismo funciona en un equilibrio perfecto, en una hermosa eutimia y en una armonía, que bien vale la pena considerar.

Joanna Evans F.

Enfermedad: La Negación de Nosotros Mismos

19 de septiembre de 2010

13 Human Beings

Que es la enfermedad? Como paciente opino que es la oportunidad que nos da Dios para cambiar, hacer un replanteamiento de hacia donde debemos seguir, que ruta debemos tomar? Cuestionarnos: Es acaso la forma como hemos vivido la adecuada y cónsona con la razón por la cual vivimos y estamos en el mundo?. Plantearlo como un problema al cual debemos darle solución es para mi el mejor de todos los planteamientos que me he hecho, implica atacar todos los flancos que han podido ser causantes de este proceso. Quizás las esperanzas de uno como paciente se cifran a menudo en un medico renombrado que nos saque del lugar estancado en el cual estamos,  tomarnos todas las medicinas que se nos receten y pensar que la sanación no depende de nosotros, que no tenemos responsabilidad en este proceso, mas que hacer lo que nos dicte el médico, y que si me curo o no depende de lo calificado que sea el médico que me atiende. Curarse no depende del ir al mejor medico del mundo, o comprar la póliza que nos ofrece cobertura en dólares por si acaso llegamos a sufrir de una enfermedad muy grave! es una decisión que se debe tomar, sanar y trabajar en pos de cambiar.

He hablado con pacientes que aun buscando una curación, agreden, insultan, y lejos de buscar ayuda pareciera que van a culparnos de todo su malestar. Como podemos ayudar a un paciente en estas condiciones? Como logramos establecer la conexión necesaria para curar y hacer uso del don que nos ha sido concedido? aconsejando, orientando, explicando y contribuyendo al proceso de sanación?

La enfermedad es el resultado de vivir desconectado de nuestro cuerpo, de nuestros sentimientos y emociones, respondiendo al mundo circundante y no a nosotros mismos, de seguir una carrera contra el tiempo. Después de hablar con tantos seres aquejados de dolencias crónicas, enfermos  graves, sufriendo de enfermedades degenerativas que gradualmente van haciéndoles perder facultad de pensamiento y/o  de su capacidad motora, no me queda más sino aprovechar y dar Gracias a Dios por cada instante en el cual tengo oportunidad de disfrutar y dar y ayudar, y así me siento más feliz con lo que ahora siento, con lo que ahora veo y antes no veía, con mi nueva visión de la vida y de mi ejercicio profesional, lo cual implica ver lo que para mi pasó a ser importante. Veo cada instante con una interpretación única, conectada no con lo que captan mis sentidos sino tratando de interpretar lo que dice mi alma, obro para seguir con lo que llamo mi nueva misión de vida,  y mientras más leo diversos autores me doy cuenta que más de uno ha sentido lo que yo ahora siento, y ha visto la vida de la forma que ahora la veo, y doy gracias a Dios nuevamente por haberme permitido salir de mi extravío. Viví hasta hace poco evadiendo, desconectada, y doy gracias a Dios por el instante en que dejé de hacerlo. La enfermedad, como yo la entiendo ahora, es la oportunidad para hacer un alto en la cotidianidad, en la rutina que nos lleva a crecer económicamente y a extraviar nuestros sentimientos y a olvidar a nuestra alma…surgen para muchos como un acto al azar, fortuito o de infortunio, pero nada pasa por casualidad, y estoy segura que a más de uno hemos conocido que tiene una buena alimentación, no fuma, hace deporte, se cuida, es exitoso económicamente, con una vida envidiable para muchos y también se llega a enfermar, quizás de la más terrible de las enfermedades, de la mas fulminante…la respuesta no está en el resultado de un examen de sangre, no hay un castigo divino, hay una obligación de reflexionar. Después de mucho pensar, concluyo que la única forma que me obligó a hacer un alto en la búsqueda emprendida para llenar mis vacios fue enfermarme, lo cual me obligó a renunciar a mi cotidianidad y  crear el momento para la reflexión, encontrar mi alma perdida tan dentro de mí que me costó mucho volver a encontrarla, y emprender todos los cambios que he hecho y estar saliendo con buen pie de ellos, doy gracias a Dios por la oportunidad que me concede de cambiar, evolucionar y terminar esta vida con un crecimiento espiritual que espero me permita estar más cerca de él cuando llegue el fin de los tiempos . Me reencontré con mi alma, la nutro y estoy pendiente de interrogarla, me siento bendecida y afortunada, que bueno que no me maté en un accidente automovilístico o se cayó el avión donde iba, que bueno que Dios me dio la oportunidad de cambiar y no pensó que yo no merecía otra oportunidad y que necesitaba otra vida con otras circunstancias, para avanzar.  He de recordar siempre que no debo nuevamente extraviarme, lo asumo, y si eso aleja a las personas que no compartan mi forma de entender la vida también lo asumo con orgullo y valentía, pido por los que me consideran enajenada, para que realmente entiendan el sentido del tránsito por esta vida, y que hay más enajenación en el acto de engañarse a ellos mismos que van por la vida enceguecidos y perdidos.

Citando algo de El Principito: “lo esencial es invisible a los ojos”, por dónde empezar en este proceso de sanación? Indagar dentro de nosotros, volcar las preguntas hacia nuestro interior, buscar nuestra paz que está más allá de lo alcanzado en el plano material. No es pagando el apartamento nuevo o comprando el carro con denominación del año próximo, el proceso comienza por preguntarnos qué es realmente lo que nos falta, dónde están nuestras verdaderas carencias. Trabajar para luego invertir lo que hemos ganado cubriendo una terapia intensiva o en costosos e interminables tratamientos no resulta ser razonable para mí.  Quizas la prevención de una enfermedad y nuestra curación sea más sencilla con la guía de un buen psicólogo o psiquiatra, que nos permita ir sanando esas lesiones: invisibles a los ojos, pero tan hondas e insondables.

Estar enfermos quizás no sea del todo desafortunado si consideramos que más de un mortal  ha abandonado su cuerpo físico siendo víctima de un accidente fatal, sin haber tenido la posibilidad de hacerse preguntas,  sin tener el tiempo para evolucionar y pedir perdón a los seres a los cuales pudo causarle algún daño. Es posible no contar con el tiempo necesario para volcarnos hacia nuestro interior, e irónicamente éste es en muchas oportunidades considerado desagradable  e incomprendido, y es   impuesto por una inhabilitación que nos hace interrumpir el ritmo de vida que veníamos  llevando.

Enfermedad conlleva a reflexión, que debo hacer ahora que tengo la oportunidad y la obligación de replantearme adónde voy, que hice de malo con mi alma y con mi cuerpo físico que responde con un desorden o disfunción denominada enfermedad, que debo tratar? Acaso mi alma, mis emociones, mi forma de ver la vida? Todo y absolutamente todo deberá ser replanteado, y así como al darnos cuenta que tomamos un camino accidentado buscamos salir de él para encontrar el menos intrincado y el más favorable para llegar a nuestro destino, así mismo debemos hacer al confrontar una enfermedad, cambiar, usando la capacidad de crear que se nos ha dado y que hemos olvidado: somos capaces de crear felicidad en otros seres, y tristeza y rabia también, somos capaces de crear vida y de quitarla, así también somos capaces de crear salud y de quitárnosla.

Empezar un proceso de curación y sanación no es cosa fácil, realmente es más fácil preguntar por el mejor médico de Caracas y pagar la más cara de las consultas no importa cuánto nos cueste, es más fácil desprendernos de algo material  externo a nosotros que de nuestras propias corazas y adornos, quedarnos solos  y apagar el Blackberry, y  por  un momento estar en silencio con nosotros mismos y preguntarnos que nos hemos hecho, que fue lo que hicimos? Disfrutamos del arte, de la música? De estar a solas con nosotros mismos? Disfrutamos acaso de una velada pacifica y nutritiva, con qué frecuencia somos oyentes de un discurso alentador y nutritivo, de algo que nos regocije el alma? De algo que realmente sea cónsono con la vida?

Y quizás lloraremos mas desgarradoramente al darnos cuenta del daño que nos hicimos y consideraremos más dañino el haber vivido desconectados de nosotros mismos sin atendernos, sin preguntarnos, sin vernos dentro, quizás nos encontremos viviendo ignorando sentimientos, extraviados en ilusiones dignas de ser adquiridas monetariamente,  sin extrañarnos por un segundo a nosotros mismos, pero es el proceso más importante en la sanación, no sólo física sino en la de nuestra alma. Y la ciencia seguirá adelantando en el proceso de curar las enfermedades, adelantos en las células madre  que son capaces de regenerar cualquier tejido, y la genética nos permitirá reconocer y manejar cualquier enfermedad incluso antes de nacer, pero nada impedirá lamentablemente el origen de toda enfermedad: la desconexión de nosotros mismos

09 The Book Of My Life (Feat. Anoushka Shankar)

Cierra tus ojos por un momento

reconoce tu alma

no huyas por favor, no sigas evadiendo

con inventos hechos por el hombre para tapar sus desaciertos

Hemos sido traídos a este mundo

en el cual ilusoriamente vemos el cielo reflejado en el reino de Hades

encerrados por los muros que hemos fabricado

cada vez mas extraviados, mas condenados

Cierra tus ojos, apaga tu derredor

nuestro exterior pierde fuerza y nuestro interior cobra su merecido poderío

conéctate con tu esencia

sin evasión, sin huir, no hay por qué hacerlo, no hay razón ni explicación para continuar haciéndolo

no hay más sufrimiento, solo goce por este encuentro

todo nuestro pasado adquiere sentido

todo el futuro cobra color y esperanza

no hay necesidad de llenar vacios puesto que han desaparecido

Reconoce tu alma,

no sigas viviendo tratando de llenar el vacío que sientes

negándote, mintiéndole al mundo y a ti mismo

ya que la vida nos pondrá una y otra vez en las mismas situaciones

hasta que hayamos aprendido la máxima de las lecciones:

el dolor más grande es perderse a si mismo

de tanto negarnos, de tanto no vernos

Tal vez vuelvas a creer

que es mejor extraviarse nuevamente a si mismo

en muchos brazos, cegado por drogas

confiando que cada segundo alguien diferente puede estar para tratar de llenar y obviar

hablándonos, acompañándonos y para procurar no dejarnos pensar

pero el instante de silencio nos hará llorar

con un hondo y profundo pesar

imaginando cuanto más debemos afrontar y esperar

y final y tristemente concluiremos,

que este mundo no se puede llenar a pesar de tanto vacio

La autoflagelación de cegar nuestro interior

tiene honda ausencia de razon

seamos generosos y no crueles con nosotros mismos

no hagas callar a tu alma

no olvidemos lo que hemos aprendido después de tanto haber sufrido

No quieras repetir las experiencias una y otra vez,

aprende de los errores cometidos, es imposible olvidar lo aprendido

suplico no te vuelvas contra ti mismo

no pases a ser tu peor enemigo

no ignores la oportunidad que se te ha dado

es un premio, nuestra máxima recompensa, nuestro sosiego

Al  cerrar nuestros ojos y tratar de aquietar los pensamientos

nos rendiremos al comprobar que no hay forma de llenar nuestros vacios

y al intentar taparlos con muchas fútiles lisonjas

disfrutaremos un periodo de tranquilidad que ilusamente nos enceguecerá,

y confiaremos en que el vacio ha desaparecido

pero este infinitamente crecerá

y al concientizar cuán grande es nuestra oquedad

entenderemos que nos hemos ignorado y hemos sido crueles con nosotros mismos

lo seremos también con aquellos que nos rodean, porque trataremos de engañarlos y hacerlos creer que nos llenan

nos transformaremos en hábiles y experimentados actores

engañando a nuestro alrededor y crédulamente diremos

que nuestras carencias se pueden llenar con dinero o con otro ser

que lo que sentimos nunca fue, nunca existió

y que lo que estamos sintiendo es el “deber ser”

desafortunadamente es imposible mentirnos a nosotros mismos.

lamentablemente nuestras almas no pueden ser calladas e ignoradas, y su reclamo retumbará hasta el fin de los tiempos

su grito se hará sentir en cada una de nuestras vidas,

dolorosamente en callados y atribulados momentos

tratando inútilmente de silenciarlas e ignorarlas

intentando esperar otra vida, otra oportunidad para crecer

y consideraremos nuestra “muerte en vida” como nuestra más preciada recompensa

honrando el orgullo y la cobardía que hacen nuestro aire enrarecido

imbuidos en otros cuerpos e ilusiones

celebrando la muerte de nuestra alma

Y la negación de nosotros mismos

Joanna Evans F.

La Transformación de los Pensamientos

12 de agosto de 2010

11 Iceflowers

La calidad de nuestros pensamientos se ve cada vez más cuestionada, se les ha conferido un poder de superación, de creación, se les ha dado un peso y una fuerza inimaginable…y es cierto, realmente crean situaciones, generan aptitudes y actitudes, son la base de nuestra respuesta, intérpretes de lo que captamos con nuestros sentidos y moduladores de nuestras reacciones.

Cada pensamiento que se genera conlleva a que se desencadenen una serie de reacciones en nuestro interior, este es el trasfondo de todos los autores que hablan del poder del pensamiento. Tenemos millones de neuronas que se comunican entre sí, llevando un mensaje que pudo haber sido creado por nosotros y estar genéticamente influenciado. Este mensaje es transmitido mediante sinapsis eléctricas y químicas, en las que son liberados neurotransmisores. Así, un pensamiento transformado en impulso nervioso difunde a lo largo de una cadena de transmisión y liberación, bajo la forma de neurotransmisores que influencian a todas las células del organismo y, de entre todas las reacciones desencadenadas,  coexisten dos tipos comandadas por el denominado sistema nervioso autónomo: el parasimpático y el simpático; uno permite la reparación y otro la acción.

El entorno cambiante es sometido a un reconocimiento constante; lo catalogamos adverso o amigable en la medida que es captado por nuestros cinco  sentidos y esa interpretación muy propia de cada uno de nosotros conlleva a la generación inicial de pensamientos positivos o negativos. El juicio constante que cada uno de nosotros efectúa, y que  ha sido definido bajo el término de Neurocepción por el Dr. Stephen Porges (autor de la Teoría Polivagal, 1994), representa esa subjetividad que tiene cada ser humano a la hora de apreciar un evento y, de allí, que la reacción que se desencadene sea favorable o no. El corazón puede latir más rápido porque se aprecie poco amigable el ambiente donde nos desenvolvemos, se piense que la situación enfrentada es amenazante y pone en juego nuestra vida, o que lo percibimos erróneamente debido a una alteración de  nuestra capacidad propioceptiva; eventualmente, dicha capacidad puede estar desvirtuada debido a los múltiples esfuerzos por ignorarla y no trabajar en pro de su mejoría. El sistema nervioso autónomo, modula el funcionamiento de todos los órganos y, a su vez, está conectado con los entes que captan e interpretan la realidad circundante,  así su respuesta también va a depender de cómo se percibe lo captado. Es la razón por lo cual se da sudoración en las manos y frente, taquicardia, cólicos, etc. frente a una situación que consideramos pone en riesgo nuestra vida:  esto ocurre al pensar en algo que puede resultar adverso, se enfrenta a un auditorio o  se supone que no vamos a estar a tiempo para cumplir con un compromiso previamente adquirido.

Si el entorno o la situación resultan confiables generaremos reacciones dentro de nuestro organismo conducentes a desplegar todo lo que resulta ser acorde con nuestra fisiología natural; en consecuencia, ese pensamiento positivo origina una actitud no solo en consonancia con el bienestar y la salud sino con la prevención de enfermedades y el buen funcionamiento de nuestro organismo. Lo contrario ocurriría si apreciamos el entorno como amenazante, entonces se desencadenaría en nuestro interior la resultante de haber generado un pensamiento negativo:  debemos salvar nuestra vida, y nuestro cuerpo reacciona de acuerdo a este pensamiento.

Cuidemos los pensamientos, cuestionemos si realmente el entorno es promotor del aumento de nuestra frecuencia cardíaca; trabajemos por conectarnos con nuestro interior para así modificar nuestra neurocepción, busquemos conductas generadoras de pensamientos positivos para que el mensaje transmitido por nuestras neuronas sea en correspondencia con la salud y el bienestar; así, no habrá jamás enfermedad, ni perjuicio, ni autocastigo. Pero si sentimos que no estamos en capacidad de controlar ya nuestra respuesta o, si la capacidad de adaptación se ha visto extralimitada y desafortunadamente nos sentimos imposibilitados de “crear salud”, si nuestra actitud frente a la vida, el insomnio, los múltiples dolores, la disfunción de nuestros órganos y nuestro carácter es tal que se pudiera catalogar como un desequilibrio general, busquemos ayuda.

Gracias al Dr. Stephen Porges que amablemente me permitió hacer uso del término acuñado por él: Neurocepción. A raíz de su valioso aporte al mundo científico con la Teoría Polivagal, muchas disciplinas en el área de la salud encontraron explicación a lo que venían observando en sus pacientes.

Si desean obtener más información acerca de la Teoría Polivagal pueden encontrarla en ingles bajo el término de: The Polyvagal Theory

Dedico este artículo a todos mis pacientes que se encuentran comprometidos en el proceso de  transformar sus pensamientos y con ello recobrar su salud.

Joanna Evans F.

Mecanismo de Defensa Inconsciente frente al Stress

21 de abril de 2010

Hans Selye (1907-1982) fue un pionero en la investigación de los efectos biológicos resultantes de la exposición del organismo a estímulos agresores. Su artículo denominado: “Un Sindrome producido por Agentes Nocivos Diversos”, publicado en 1936 se convirtió en uno de los pilares fundamentales de la neuropsiquiatría porque condujo al estudio de los efectos del stress y las hormonas en la función del sistema nervioso. El Dr. Selye recibió una gran influencia del fisiólogo norteamericano Walter Cannon, quién acuñó la frase: “fight or flight”, defensa o huida, para caracterizar la respuesta del sistema nervioso autónomo. El sistema nervioso autónomo nos regula internamente sin que nosotros nos percatemos de ello, responde inicialmente a nuestras demandas pero por tener además capacidad de automodularse, el se encarga de mantener condiciones en nuestro organismo que quizás no sean las mejores para nuestra salud pero son las que le exigimos de forma inconsciente para seguir con nuestro ritmo de vida. Este sistema coordina el funcionamiento de todos nuestros órganos y nos prepara para enfrentar cualquier cambio que se suscite dentro y fuera de nuestro organismo, mediante una red que los conecta con una serie de estructuras y con núcleos productores de neurotransmisores ubicados en el sistema nervioso central.  La respuesta para la acción es enviada mediante un impulso que conlleva a la liberación de una sustancia química denominada neurotransmisor. Selye denómino al conjunto de respuestas encontradas en situaciones de stress “El Síndrome de Adaptación General”, debido a que este representa un esfuerzo generalizado del organismo por adaptarse a nuevas condiciones  y constituye el proceso mediante el cual el cuerpo confronta lo que desde un principio cataloga como agente agresor.  Tiene tres etapas universales: Primero hay una señal de alarma, a partir de la cual el cuerpo se prepara para la defensa o la huida (“fight or flight”), tomando el concepto formulado por Walter Cannon. Sin embargo, ningún organismo puede mantener esta condición de excitación  durante mucho tiempo, por eso sobreviene la segunda etapa, que permite al organismo sobrevivir a la primera. La respuesta inmediata frente al agente agresor se da durante las primeras 6 a 48 horas después de la injuria inicial,  se caracteriza por una movilización inmediata del sistema nervioso autónomo y el eje hipotálamo-pituitaria-adrenal, y permite al organismo emitir una respuesta rápida de “defensa o huida” frente al agresor. Esta respuesta es  mayormente inconsciente. El eje hipotalámico-pituitario-adrenal interviene permitiendo movilizar energía, incrementando los niveles de glucosa en sangre, evitando una respuesta exagerada del sistema inmunológico (lo cual se traduce en una inmunosupresión), aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Selye reportó entre sus múltiples hallazgos encontrados, erosiones agudas en el tracto digestivo, particularmente estómago, intestino delgado y apéndice durante esta primera etapa. En la segunda etapa se construye una resistencia, es la denominada adaptación. Finalmente si la duración del estímulo agresor es prolongada, el cuerpo entra en una tercera etapa, el agotamiento. Este representa  una forma de envejecimiento debida al deterioro del organismo por mantener constante el desgaste durante la resistencia, sucumbe con síntomas similares a aquellos vistos en la primera fase. El ayuno prolongado, la inyección de un tóxico o incluso un buen trabajo muscular pueden desencadenar estas tres etapas. El Dr. Selye encontró durante la etapa de adaptación, 48 horas después de la agresión inicial: glándulas adrenales aumentadas de tamaño, el cese de todos los procesos que tienen que ver con crecimiento y reparación del cuerpo, atrofia de las gónadas, etc. El cuerpo siente que es más urgente la producción de hormonas participantes en los mecanismos de emergencia (para salvar nuestra vida) que las otras destinadas a la reparación y reproducción. Lamentablemente, cuando nos enfrentamos a una situación “estresante” se desencadenan en nuestro organismo toda esta sucesión de eventos descritos que se evidencian bajo el concepto de enfermedad. Selye expresaba que “lo que importa en el stress no es lo que sucede sino la forma como se toma”. Agradezco la colaboración de la Dra. Betty Pardey de Maldonado en la elaboración de este escrito.  Joanna Evans F.

Sindrome Serotonérgico Colectivo? Los Perros del Dr. Lechin

15 de abril de 2010

Podemos dar explicación al franco deterioro que estamos sufriendo como nación desde el punto de vista de la neuroinmunofarmacología?

Es lógica la permanente evasión que observamos en nuestra sociedad? El conformarse con la mediocridad? Puede esto tener un componente desde el punto de vista funcional? Son los neurotransmisores responsables de nuestra crisis como nación?

Es posible que la mayoría en nuestra sociedad actual presente un síndrome serotonérgico unido a una educación condescendiente, ausencia de valores y estimulación para ser cada vez mejores. El liderazgo, la fuerza de voluntad y la inteligencia son características innatas pero así como ocurre con el funcionamiento de las neuronas, tienen una cualidad llamada plasticidad, es decir, se pueden trabajar, estimular y potenciar. Es trabajo de cada uno de nosotros ser el factor generador capaz de crear la diferencia y que volvamos a ser una sociedad de emprendedores como en algún momento lo fuimos.

Es común hoy en día el consumo de alcohol, especialmente los fines de semana, la necesidad de obnubilación para huir de nuestros propios temores y nuestra conciencia, lo que yo he llamado como “la evasión colectiva”. Las parrillitas, las reunioncitas, se han convertido en el “leit motiv” y la razón de ser de un fin de semana, que quizás deba estar más dedicado al descanso para reponer lo consumido durante la semana y estar más preparado para enfrentar el reto que implica “estar vivo”.

Como empleadores nos cuesta cubrir una vacante, la gente no quiere esforzarse, predomina la inoperancia, mientras más horas permanezca sentado mejor… reservo energias para qué? Para la rumbita del fin de semana? la iniciativa por hacer algo más de lo que le ha sido pedido es una cualidad en proceso de extinción.  

Lamentablemente Señores, es algo que va más alla de la fuerza de voluntad de estas personas, no pueden ver, no entienden, y no es su culpa, falta algo en su funcionamiento neuronal, algo faltó en su sinaptogenesis (proceso en el cual las neuronas se van conectando unas con otras durante el proceso de desarrollo del sistema nervioso), no hubo conexiones apropiadas, y va a ser muy difícil que puedan hacer otro razonamiento si sus niveles de neurotransmisores no son tratados. Condiciones genéticas influencian la aparición de rasgos distintivos de nuestra personalidad, pero también es cierto que las figuras ejemplificantes vistas y admiradas desde edades tempranas, el afecto materno, la educación y la buena alimentación, permiten la posibilidad de soslayar y combatir el factor genético, aunque luego en la adultez esto se hace más complicado por un proceso degenerativo lógico e indetenible que se da en todos los seres vivos.

Hace unos cuantos años el Dr. Fuad Lechin, creador de la Neuroinmunofarmacología, hizo un experimento en nuestra alma mater, en el cual sometió a unos perros a cautiverio durante un tiempo. Esta restricción de la libertad genera en el animal de estudio el llamado “restraint stress”, la desesperanza aprendida (learned helplessness) y un comportamiento en el cual se rinde y  no invierte más energías en forzar la barrera que lo mantiene preso (conservation withdrawal behavior). Después de unas tres semanas encontró que los niveles de serotonina en estos perros se encontraban muy elevados, y por el contrario los de dopamina se encontraban disminuidos.  Los niveles de dopamina en corteza cerebral son muy importantes para el razonamiento lógico y objetivo.

La serotonina aumentada produce entre otras cosas un cuadro diabetogénico, y al especimen en experimentación se le encuentra altos niveles de azúcar en sangre, y la aparición del tan nombrado hoy en día “Sindrome Metabólico”. Estos hallazgos fueron revertidos cuando los perros eran liberados.

Al exceso de serotonina se le acusa también de ser causante del “Síndrome del Colon Irritable” . Las diarreas y cólicos padecidos en una situación de stress son debidas a que el exceso de serotonina se acompaña de una activación del sistema nervioso parasimpático. Esta activación tambien es la responsable de la hipersecreción gástrica, generando cuadros de acidez estomacal en personas que consumen el Omeprazol en cantidades industriales.

Pero en que se asemeja este experimento a la actitud que pulula en la Venezuela actual? Una desesperanza aprendida, puede estar generando en nosotros aparte de una vida evasiva, un cuadro de mal funcionamiento orgánico. La evasión es el resultado de no querer saber, ni pensar, ni hacer, ya que lo que estoy viendo es negro,  y no del color como debemos ver la vida, con sus múltiples matices, con nuestros cinco sentidos plenos para poder  desarrollarnos como seres humanos en todo nuestro potencial, evolucionar y crecer como creo que es nuestro mandato divino . Esto solo es posible si nuestros niveles de neurotransmisores están bien, si dormimos suficiente para tener la capacidad de reponerlos, y así estar alertas y muy lúcidos al día siguiente para no seguir en un eterno obnubilamiento o cayendo en un círculo vicioso que conlleva a un deterioro mental, físico, energético, y personal, porque dejamos de experimentar todo y absolutamente todo con todo nuestro ser para vivir una vida en un 10 o 20%.

Bien valdría la pena preguntarnos si muchos de nosotros no tenemos un restraint  stress, si no estamos sufriendo de una desesperanza aprendida, si dejamos de luchar por nuestros sueños quizás por una depresión soslayada, cuántos de nosotros sentimos que no tenemos fuerzas ni siquiera para cuestionarnos y preferimos seguir evadiendo para no ver que vivimos encerrados en unas paredes invisibles, en un cautiverio imperceptible. El que quiera dejar de ser diabético, de tener sobrepeso, de verse con miles de doctores y de gastar su salario en la farmacia, cuestiónese primero si no está como los perros del Dr. Lechin  

Joanna Evans F.

Introducción

14 de abril de 2010

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A principios del año  pasado tuve el gran honor de conocer personalmente al Dr. Fuad Lechin al cual había oído mencionar en innumerables ocasiones. Mi interés en entrevistarme con él, se debía a que se difunde actualmente en  el ámbito odontológico la participación de los neurotransmisores en la generación del bruxismo, y deseaba conocer la opinión de un experto que ha producido a lo largo de 60 años material relacionado con ese tópico para las principales revistas medicas consultadas a nivel mundial.

 Durante mis casi 20 años de ejercicio profesional he atendido a pacientes que sufren de un trastorno conocido como síndrome de la ATM,  o síndrome de la articulación temporomandibular  (esta es la articulación que permite que la mandíbula se mueva, permitiendo los movimientos de apertura y cierre de la boca), asociado en muchas ocasiones con el hábito denominado Bruxismo (acción de apretar fuertemente los dientes o de “rechinarlos”).  El odontólogo siempre ha visto de forma muy pasiva la aparición de este hábito paranormal en la musculatura de la cabeza y su acción se limita por lo general,  a instalar un dispositivo que se interpone entre los maxilares, conocido como “férula”. A pesar que desde hace  unos 15 años empecé a incorporar los conceptos de la Ortopedia Funcional de los Maxilares y la utilización de unos aparatos que reproducen en nuestra boca un plano ideal de mordida (terapia poco usual),  observaba remisión de los síntomas y signos en el área de la cabeza pero también la persistencia de estas contracturas y sus repercusiones hacia otras áreas del cuerpo. Mis pacientes entonces eran referidos al neurólogo, al otorrino, al traumatólogo, y se le indicaba la realización de Resonancias Magnéticas  y Tomografías sin encontrar hallazgos significativos.  

Conocer el enfoque con el cual se trabaja en el consultorio del Dr. Lechin,  abrió para mi insospechados y  nuevos horizontes;  empecé a reconocer en los pacientes ciertas condiciones y desórdenes que también están asociados en ocasiones con el bruxismo:  hiperinsulinismo, trastornos del sueño, stress, alteraciones del sistema inmunológico, desordenes gastrointestinales, dolores articulares y musculares crónicos, etc. Hoy en día agradezco el hecho de que mi visión como profesional en el área de la salud se haya expandido, me siento más poseedora de herramientas para encauzar el tratamiento de mis pacientes,  y con más responsabilidad en la detección de una alteración que puede hasta llegar a salvar la vida de un paciente. Agradezco a Dios el haberme provisto de una mente inquieta, y al Dr. Lechin el haber evocado en mi el amor  y la pasión por el estudio.

En nuestro organismo circulan unos químicos parecidos a las hormonas, pero en vez de ser producidos por glándulas, estos son sintetizados por las neuronas, células encargadas de difundir todos los mensajes que conllevan al funcionamiento y adaptación de nuestro cuerpo.  Sus concentraciones pueden estar afectadas por diversas alteraciones, entre ellas las que traemos a nivel genético o circunstancias como el stress. El hecho de que tengamos tendencia a producir uno u otro neurotransmisor supedita un cuadro característico de enfermedad, nuestro humor y personalidad, ritmo de sueño, presión arterial,  etc.,  se ven afectados.  Si pasamos a ver a los pacientes no de forma parcializada sino como un ente integral, como un todo que puede estar presentando un cuadro de disfunción generalizada, aceptaremos como lógico el enfoque que ha hecho al Dr. Lechin mundialmente famoso. Acepto que no es el concepto que manejan la mayoría de los especialistas en el área de la medicina que dividen el funcionamiento de nuestro organismo como en regiones o sectores, pero el avance de la ciencia a nivel mundial reafirma y está en consonancia con este enfoque, el cual, casual o causalmente ha coincidido con las observaciones efectuadas en mis pacientes y ha venido a darle explicación a una serie de hallazgos que he encontrado a lo largo de mi ejercicio profesional, trabajando en un área completamente diferente a la del Dr. Lechin.

Esta web fue creada con la finalidad de dar a conocer en términos muy sencillos un enfoque, resultado de una vida dedicada a la indagación, al cuestionamiento de conceptos preestablecidos, a la experimentación y al análisis y síntesis de los resultados obtenidos, a la creación, a la no obediencia, a la diferencia, a la curiosidad. La dedico a  los pioneros, a los que no hacen lo que los demás les ordenan, a los que no hacen lo que hacen los demás o la mayoría,  sino a los que obran de acuerdo a sus propias convicciones. Espero  que la información abra frente a ustedes una nueva forma de pensar, e induzca a un cuestionamiento de nuestros patrones.

Joanna Evans F.